Cavilaciones de pupitres
◇ Cavilaciones de pupitres Hoy la añoranza se impone, viene a matizar la mañana. Se adentra en las neuronas y se queda compartiendo sentimientos. De cuadernos y lápices, despuntando el alba. De amores de pupitres, cuánta calidez… pero no se puede volver el tiempo atrás. Días con sueños por cumplir, horas con romances pueriles en un año escolar. Existió la dicha de asistir a un colegio primario mixto, algo no tan común por aquellos días. Quedan los mejores recuerdos, aunque no siempre resultara fácil. Cada quien luchaba por entender un mundo complejo. Los problemas en el aula se resolvían (quizás por una travesura): —¡A dirección!— Al quedarse en silencio el patio, la razón se hacía evidente, aunque la inquietud solía imponerse. Era una época donde las diferencias se arreglaban a la salida, a manos limpias y de a uno a la vez. Eran códigos no escritos, pero presentes. Así, se aprendía a respaldar ideas y palabras con los puños. Aunque, en verdad, no era cosa de todos los días… Los...