Y me encontré caminando...
◇ Y me encontré caminando... Y un día… me largué a caminar sobre diminutos granos de arena, calentados por el sol. Sin pensarlo siquiera, sin motivo aparente. Como única brújula, mi andar; sin misterio, solo saber que estoy ahí. Como único deseo, ser solo yo y la naturaleza. ¿Para qué preguntarnos tanto? A veces es bueno encontrarnos a nosotros mismos… Y sentirnos en armonía, sin mentirnos, sin falsas promesas, sin diálogos sordos. De fondo, el arrullo del mar que nos llama. Desde lo alto, el volar de las gaviotas, pintadas en movimiento sobre el cielo celeste, con algodones. Dejo, poco a poco, las playas circundantes y transito otras más lejanas; parecen interminables. Mientras camino, una manada de caballos espera trotar. Recibo la serenidad sin preguntarme nada y me detengo. Es momento de volver sobre mis pasos. ♣ Autor: Miguel Ángel Acuña Márquez – Vientoazul ©