Soledad asistida

◇ Soledad asistida


Deslizó palabras dulces
para contener tu soledad.
Extendió sus manos
para envolver tu humanidad.

Por un momento, compara ese instante con:

el vuelo de las aves que rotan posición
para poder descansar y continuar su vuelo.

El frío calaba tus huesos,
sin importar el clima exterior.

La desesperanza,
a veces, tiene distintos rostros,
sin importar
cuánta gente hay alrededor.

No necesitas nada más
si apoya su mano sobre tu hombro.

El tiempo no se detiene,
pero sus pasos sí,
para poder asistir tu vuelo.

Autor: Miguel Ángel Acuña Márquez – Vientoazul © Dic / 2008


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