◇ Cavilaciones de invierno


Cavilaciones de invierno


Quiera Dios dejar volar mi imaginación

hasta el final de mis días.

No solamente mi tiempo cronológico, sino mi tiempo mental.

Y si coinciden serán una bendición, bien recibida.

¿Acaso es mucho pedir? no lo creo.

Parece simple, para un gran creador, no parece tanto.

Para volver a reír, hay que alimentar la

imaginación,

y soñar despierto, parece ser la clave.

Siempre creí que Dios también sonrie, cuando nos ve feliz,

es símbolo, que aun hay esperanza.

De niño siempre me enseñaron cosas que forjaron mi temple,

a sabiendas unas y de chiripa otras.

Mis padres eran gente humilde y de gran nobleza.

Nos criaron en una sola dirección, como se estilaba entonces.

"Mientras haya comida, no se van a morir de hambre.", nos decía mi madre,

Cuando no nos gustaba lo que había en el

almuerzo o la cena.

No voy a caer en la simpleza de "todo tiempo pasado fue mejor",

Además, creo que no hay pobreza digna. Sino todo lo contrario, porque la

pobreza limita, mata, da frío, trae enfermedades, y aleja la cultura. No conocimos la frase"vacaciones 

familiares" hasta ser adultos".

Sin embargo, mucha gente lo hacía.

Tener una casa de madera con techo de chapa, es en el mejor de los casos,

por donde entran todas las inclemencias del tiempo, dejando el alma

indefensa, de los que ahí viven.

Eso no es dignidad, es abandono de una sociedad  sin futuro.


Si ustedes creen que, con su familia a salvo,

lo demás deja de tener importancia,

quizás aún no han mirado el cuadro completo.


♣  

Autor: Miguel Ángel Acuña Márquez (Vientoazul) 🦋⃟    

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