A veces, solo a veces

◇ A veces, solo a veces





¿Dónde van las amistades cuando flaquean?
Es difícil seguir su huella
cuando los caminos se bifurcan,
cuando los rumbos
nos ponen a prueba.

Caen en el arcón de los olvidos,
pero no desaparecen;
basta que algo —interno o externo—
las nombre en silencio
para traer ese pequeño arcón de regreso.

Hoy cayó una lágrima por ti,
y no fue cualquiera, ni la última:
vino desde lo profundo del alma,
una lágrima sentida.

Ahogó la alegría,
los latidos se detuvieron de golpe.
Provocó dolor.
Vació por dentro
todo vestigio de esperanza.

Y entonces caí en la cuenta:
uno descubre que solo…
«A veces, solo a veces»
tú estarás ahí, para mí.


Autor: Miguel Ángel Acuña Márquez – Vientoazul ©


Comentarios

Entradas más populares de este blog

El Intruso

Sin importar donde te encuentres

La araña