Mi amigo el grillo







Mi amigo el grillo

Esta es una pequeña historia de amistad.
Entre un niño y un grillo.

¡Hoy amanecí feliz! Anoche mi amigo grillo vino a visitarme… cric cric.
Hacía muchos días que nadie venía a verme. Abrí la puerta y lo invité a pasar. Charlamos tanto que se nos fue la madrugada.

Mi amigo grillo, de color negro, muy bonito, no dejaba de cantar. Me contó de sus largas noches de verano, siempre de viaje; de su vida cantando; de caminos solitarios recorridos a los saltos; de nuestra amistad, que va por las noches frotando sus alitas… cric cric, encantando con su canto a los niños que saben escuchar.

Siempre me gustaron los grillos, son mágicos. Su canto le da al atardecer un encanto único: los verdes campos se vuelven grises a medida que la luz del sol huye. Todo se cubre de un manto de sonidos y de luz de luna, cuando esta no juega a las escondidas.

También me habló de sus amigas las luciérnagas. De cuánto le gustaba una, que después se mudó. De una rana que lo asustó y de cómo, para que no lo comiera, tuvo que quedarse callado un rato, hasta que se fuera.

Cuando la luz del sol empezó a acercarse, sentimos que la reunión llegaba a su fin. Nos despedimos y quedamos contentos, tan solo por habernos visto.
Cric cric.


Autor: Miguel Ángel Acuña Márquez - Viento Azul - ©



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