Carta a mis Padres


 


Carta a mis padres 

• Donde habita la paz

Se abruman y así creen llenar el vacío, creyéndome perdida, y no ven que así solo se provocan tristezas.

Los buenos recuerdos siempre serán suficientes para llorar mi destino.

Tuve una infancia feliz, una adolescencia normal; estudié y trabajé mucho, quería lo que hacía.

También fui amada como mujer. Así transcurrieron mis días, con alguna que otra penita también.

Sé que me dieron todo. Que fui plena a vuestro lado. Que acompañaron mis pasos con mucha ternura.

Por eso les digo: no lloren más por creerme distante.
Solo un poquito, para sentirlos más cerca, para recordar que me quieren.

Háganlo con lágrimas de felicidad, porque ahora los podré acompañar siempre.

Quiero que sepan que ya nada podrá lastimarme; aquí no tengo frío ni calor.

Solo Dios sabe por qué me llamó.
Por eso, no desperdicien más los años que les quedan.

Un fuerte abrazo. Los amo.

Autor: Miguel Ángel Acuña Márquez (Vientoazul)


Comentarios

Entradas más populares de este blog

El Intruso

Sin importar donde te encuentres

La araña